Seguidores

sábado, 7 de abril de 2012

Quizás hoy.

Era la última noche, y yo ya me había cansado de bailar, así que salimos a hablar. Los profesores no nos dejaban estar solos, y como no quería volver a la discoteca él se fue con sus amigos y yo, pues me suí a la habitación a reírme con mi amiga, me apetecía.
Me fui a dormir, eran las tres, pero oí algo en el balcón y como soy muy cagueta pues fui a mirar qué era, y era él, abrí, me dio la mano y me dijo que me fuera con él a la playa. Pero estaba en pijama y medio dormida así que no contesté enseguida, me lo pensé pero, ERA ÉL.
Íbamos por el paseo marítimo, sin bajar a la arena, porque la playa de noche me encanta y me da miedo a la vez, él me soltó el pelo, que lo tenía más rizado que nunca, y me puso una flor blanca. Él insistió para bajar a la arena y al final accedí.
Jugamos un rato en la orilla, a salpicarnos agua y tal, y al rato nos sentamos en una roca. Hablamos de nosotros y cuando iba a besarme una ola nos empapó. Bajamos a la arena y me dejo su sudadera así que le abracé como nunca y ahora sí, el beso más bonito que jamas nunca había visto.
Eran las seis y acabábamos de llegar al hotel, volvíamos a Madrid.

No hay comentarios:

Publicar un comentario